Quería compartirles algo de lo que fue mi viaje.
Me sentí viva. Esa es la frase que más me viene a la cabeza.
Fue un desafío muy grande para mí viajar en avión tantas horas. Y las pase bien, con un poco de miedo a la ida pero la vuelta fue tranquila porque me dí cuenta que no me pasó nada. Que estaba todo en mi cabeza.
Y los días sucedieron entre mares, bosques, ríos, pueblos medievales, fue una maravilla !
Tuve al principio momentos de incertidumbre, pero no deje de confiar en que tengo las herramientas para estar bien. Y así fue.
En cada caminata sobre la arena, cada pisada sobre la hojarasca del bosque la viví y contemple con presencia. Siempre encontré el momento para meditar.
A veces hasta me pellizcaba como diciendo, bien por mi. Estás viviendo un sueño que se hizo realidad. Y lo logré. Y lo experimenté en carne propia.
Y volví renovada y agradecida. Muy agradecida. A la vida. A Viviane, a la academia, a mi que me animé a vivir está aventura.
Para mí no tiene precio este espacio y poder compartir desde un lugar tan sano con uds.
Gracias a todos. Gracias por crearlo ❤️