Os cuento un poco... me cuesta mucho en general compartir mi poesía... No participo en grupos, más allá de cursos, y nunca en micros abiertos. Os leo tan prolíficos, muchos de vosotros con conocimientos muy profundos de la teoría y discursos filosóficos y sesudos...que da un poco de "zuzto", así que voy poco a poco. Me ha ayudado mucho hacer la actividad de ping-pong (qué lujo compartir con @Omar Bazán ¡qué fácil hace todo! ¡Gracias!) para animarme a enviaros algún poema. Espero críticas a mansalva, que hay que crecer. SED No es utopía sueños o deseo. Se llama anhelo (sed) y acusa el extravío en un sendero poblado de infinito. No tiene cura. A menos que a “renuncia” se le llame medicina o un tubo de pastillas limite las distancias, acorte las preguntas, aprese el deseo (la sed) en una cárcel de rutinas, aquella del “no se adentre más allá, el resto es selva” o medidas semejantes que adoptan los prudentes. Se llama sed, no hay otro nombre que la nombre, y no alcanza, de igual manera que no alcanza la vida, esa marea que sólo da mas sed y rocía de sal todas las heridas.