Ayer por la noche me costaba la meditación (día agitado, acúfenos muy presentes) cuando de repente comenzaron a cantar unas cigarras (acá también conocidas como chicharras o coyuyos) y mi atención se fue inmediatamente con ellas! Fue un instante mágico y también una salvación porque a partir de ese momento ése fue mi foco de meditación, y funcionó de manera magnífica! Así que esta vez, además de agradecerles a ustedes y