Estos días, al leeros, me he dado cuenta de algo que quiero compartir con todos vosotros.
🌟 Cuando creé este espacio tenía un sueño muy claro:
que las personas que viven con tinnitus dejaran de sentirse solas y aprendieran a entrenar la calma.
Pero lo que está ocurriendo aquí… es aún más profundo.
Si os fijáis en lo que estáis compartiendo, ya no hablamos solo del tinnitus.
Estamos hablando de:
– aprender a decir no
– perdonarnos
– escucharnos de verdad
– volver a caminar por el bosque
– recuperar la música
– atrevernos a hablar del tinnitus con naturalidad
– relacionarnos mejor con quienes queremos
– sentir más calma por dentro
Y eso significa algo muy importante.
El tinnitus deja de ser el centro de la historia.
Cuando el sistema nervioso empieza a regularse, cuando dejamos de vivir en alerta constante, cuando aprendemos a respirar, a observar y a aceptar lo que ocurre… algo cambia.
El cerebro deja de interpretar el sonido como peligro.
Y entonces aparece algo precioso:
la vida vuelve a abrirse.
Empiezan a surgir preguntas más profundas:
¿qué necesito yo?
¿qué límites tengo que poner?
¿qué parte de mí estaba olvidada?
¿qué quiero hacer con mi vida ahora?
Y eso es lo que muchos de vosotros estáis empezando a vivir.
El tinnitus muchas veces parece solo un sonido…
pero a veces también se convierte en un momento en el que el sistema nervioso nos obliga a escucharnos.
Y cuando volvemos a escucharnos, ocurre algo muy poderoso.
No solo cambia la relación con el tinnitus.
Cambia la relación con la vida.
Por eso aquí aparecen temas como el perdón, los límites, la autoestima, la conexión con los demás.
No es que nos estemos desviando del camino.
Es que estamos llegando al núcleo.
Y quiero deciros algo muy importante:
esto no lo estoy creando yo sola.
Lo estamos creando entre todos.
Cada vez que alguien comparte con tanta sinceridad.
Cada vez que alguien acompaña a otro.
Cada vez que alguien dice “yo también he pasado por eso”.
Se construye este espacio.
Un espacio humano.
Valiente.
Respetuoso.
Un lugar donde entrenamos algo que hoy en día es muy raro en el mundo:
la calma amable
Y os confieso algo.
Leer vuestros avances, vuestros descubrimientos, vuestros pequeños y grandes cambios… es exactamente el sueño que tenía cuando imaginé esta Academia.
Gracias por hacerlo posible.
Seguimos caminando juntos. 🤍