MÉXICO, PRACTICAMENTE EN RECESIÓN TÉCNICA. por Nora Ampudia
La economía se desempeña en ciclos económicos, caracterizada por etapas de expansión seguidas de etapas de contracción. Dichas etapas, en función de su duración y la magnitud de la caída en la producción, se dividen en: bache, recesión, crisis y depresión. Un bache es cuando la producción se contrae por un solo trimestre, y al siguiente vuelve a crecer. Una recesión técnica es cuando la producción disminuye por dos trimestres consecutivos y al tercero vuelve a crecer, pero se puede prolongar hasta 4 trimestres con datos negativos. Una crisis es cuando la producción disminuye por más de cuatro trimestres consecutivos, esto es un año, pero puede prolongarse hasta 3 años. Finalmente, una depresión es una contracción de la producción que dura más de 3 años. Generalmente, a finales de un sexenio presidencial la economía tiende a disminuir su dinamismo económico ante la terminación de obras públicas y otros programas gubernamentales debido a que hay un proceso de transición con un cambio de estafeta y una curva de aprendizaje para el grupo entrante. México daba signos de estancamiento económico desde el cuarto trimestre del 2024, producto de la incertidumbre generada por los cambios a la constitución en materia de eleccion de jueces y magistrados, por lo elevado de la tasa de referencia del Banco de México, el acentuamiento de violencia, pero principalmente por las amenazas de Donald Trump de poner aranceles a las importaciones. Todo ello ha generado una fuerte incertidumbre y enorme volatilidad en el precio del dólar y los mercados bursátiles. En economía, la incertidumbre es un elemento negativo resultado de la percepción de riesgo económico, lo que vuelve a los empresarios, familias y gobierno muy cuidadosos con sus decisiones de inversión, producción, contrataciones, compras y deudas, mientras que las familias reducen su consumo y elevan su ahorro, lo que inicia la denominada etapa contractiva del ciclo de negocios. Analistas de Banamex, Bank of América y UBS, entre otros, proyectan para este primer trimestre del 2025, una contracción del Producto Interno Bruto (PIB), y dado que el último trimestre del 2024 se presentó una contracción trimestral del -0.6%, nos ubica en una recesión. De hecho, estos analistas coinciden en una estimación de un crecimiento de 0% para este 2025.