Indicador de opciones en 2026: el mercado de derivados como oráculo optimista
1. Introducción: el resurgimiento de los derivados como herramientas de predicción de tendencia En un entorno caracterizado por elevada incertidumbre geopolítica, ciclos de política monetaria impredecibles y narrativa mediática sobrevaluada, el análisis técnico tradicional ha cedido paso a enfoques cuantitativos más sofisticados. El autor propone una revisión crítica al clásico ratio de "puts to calls", desarrollado por Martin Zweig en 1971, y plantea una nueva generación de indicadores basados en primas direccionales de opciones. 2. Crítica estructural al ratio clásico puts/calls El ratio tradicional compara el número de contratos, sin considerar el valor monetario de cada operación. Por ejemplo: - 100 calls a $0.10 = $10 - 100 puts a $100 = $10,000 El número de contratos es el mismo, pero la exposición monetaria es radicalmente distinta. Además, muchas de esas transacciones responden a estrategias de cobertura o ingreso pasivo, no a expectativas direccionales. 3. Nuevos indicadores: primas direccionales y análisis contracíclico a) Primas direccionales de puts y calls El autor propone observar el flujo de dinero hacia opciones compradas al precio ask, lo cual implica intención activa de compra, y por tanto, expectativa direccional. El gráfico en la página 3 muestra que los picos de compra de puts suelen coincidir con suelos de mercado, reforzando la tesis contraria: cuando el pesimismo alcanza niveles máximos en primas, el mercado suele rebotar. b) Ratio de primas puts/calls ajustado En lugar de contar contratos, se suman los montos monetarios invertidos en puts y calls durante 20 días, excluyendo los dos días más atípicos para evitar distorsiones. Se calcula un ratio que se grafica en un rango de -10 (zona verde: sentimiento extremadamente bajista) a +10 (zona roja: sentimiento extremadamente alcista). Actualmente, este indicador no se encuentra en un extremo, lo que sugiere que el mercado podría consolidar antes de un nuevo avance. Es decir, el sesgo sigue siendo alcista, pero no de forma inmediata.