El tiempo nos perpetuó incompletos
antes incluso de inventar cómo medirlo,
Incluso antes de amontonar minutos,
marcar días,contar años y envejecer con ellos.
Nos dividió en generaciones, en archivos dónde marcar el nombre, sexo y edad.
Marcó fiestas, iniciaciones, despedidas,
y lápidas negras con fecha de caducidad.
El tiempo te acompañó a la escuela,
te uniformó para la guerra,
te casó y decidió tu sueldo y vacaciones
sin pedirte permiso.
Llenó carteras de cirujanos y embalsamadores.
Duplicó el de los pobres
sumando al rico
restando al enfermo
eternizando el de los amantes.
El tiempo siempre decide qué hacer contigo.
Por eso lo puse en venta, para recuperar mi Alma.