Pensaba que era un resfriado, pero no, he dado positivo en COVID. No recuerdo si ya es la tercera o cuarta vez que lo pillo. Esta vez no me ha dado fiebre, pero sí muy mal cuerpo y, para que active mi mente rumiante y no me aburra, inflamación de oídos. No tenía el virus una ocurrencia mejor que atacar por ahí.
Sorprendentemente me noto llevándolo bastante bien. Lógicamente me acerqué al médico para que me mirara y me mandara una medicación, pero me noto en calma. Y mi mente ha dejado de ponerse en escenarios catastróficos (aunque sigue haciendo amagos). No le voy a dejar, porque nada de lo que insinúa es real, salvo el lógico lamento de “que puntería cogerlo en el puente”.