Estoy haciendo las meditaciones por la noche, antes de acostarme a dormir. Son preciosas, por lo que dicen, por cómo lo dicen. Ayer hice una de 20 minutos y no fue excesivamente bien, no pude acabarla. Pero recordé lo que en otra se decía sobre el abrazo interno, el abrazo a uno mismo, la autocompasión. Me abracé a mí mismo y me dije: “No pasa nada, todo va bien, no tenemos ninguna prisa”.