Una hormiga traviesa
se salió del hormiguero,
y con toda mala leche
se sintió un gran guerrero.
Toda su fuerza sacó,
sin miedo ni picardía,
se subió en mi mesilla
¡y rompió mi economía!
Todo me lo destrozó
de un golpe seco y directo,
dejando mi habitación
con un panorama incierto.
Es mi orinal de cerámica,
hecho añicos en el suelo…
¡ahora dónde meo yo?
vaya disgusto y duelo!....... AlmaNegra.