Durante años me gustó ser el centro, el foco, la multitud, el ruido fino, hoy llevo a mis amigos en el camino, pero busco la paz que llevo dentro. No soy un alma huraña ni perdida, me gusta la amistad, su abrazo de verdad, pero el tiempo me ofrece este descanso donde encuentro la calma de la vida. Escribo por escribir, sin más medida que lo que dicta el pensamiento al vuelo, sin buscar un "me gusta" ni un consuelo, contemplando mi pueblo desde arriba. Me basta la corriente de las aguas, el silbido del viento en la rendija, el canto que los pájaros y la sombra que el árbol me cobija. Qué felicidad hallar esta quietud, donde abrazar un tronco es un regalo, lejos del ruido, del afán y el palo, disfrutando de esta hermosa plenitud. No hay lugar más bonito en mi mirada para observar el sitio que me guía, donde la soledad es mi alegría y la mente descansa al fin calmada. ...............AlmaNegra PD. Que esas palabras vuelen libres, igual que la inspiración que las creó.