Retrovibes es una serie puntual de 9 piezas, una exploración consciente fuera de mi lenguaje y estilo habitual. Un lugar donde lo retro, lo gráfico y lo simbólico dialogan entre sí.
Los personajes de esta serie funcionan como observadores, están lejos pero conectados. Los auriculares son el elemento común, un vínculo de escucha interna y de elección de lo que dejamos entrar. Lo que nos acompaña, lo que nos mueve, lo que nos conecta con nosotros mismos y con los demás. Lo humano incluso en lo que no lo es.
Los auriculares introducen una paradoja ¿que puede escuchar una criatura así? Quizá el latido de la tierra, el peso de su propio paso, o la vibración de un mundo que cambia sin detenerse.
Retrovibes habla de mundos interiores, de pausas autoimpuestas y de la estética como vehículo de significado.
La serie reúne personajes y criaturas que nunca, o difícilmente, podrían encontrarse en la misma línea temporal ni en el mismo plano existencial. Esa incoherencia deliberada es precisamente el corazón de la serie. Crear un efecto surrealista que capta la atención y desconcierta, pero que después une, conecta y emociona.
Pasado y presente se superponen sin jerarquías. Recordándonos que nuestra forma actual de vivir, mirar y escuchar es solo una capa más dentro de un proceso mucho más amplio. El resultado es un espacio donde cultura, historia y modernidad conviven sin choque.