Durante años
me gustó ser el centro,
el foco, la multitud,
el ruido fino,
hoy llevo a mis amigos
en el camino,
pero busco la paz
que llevo dentro.
No soy un alma
huraña ni perdida,
me gusta la amistad,
su abrazo de verdad,
pero el tiempo
me ofrece este descanso
donde encuentro
la calma de la vida.
Escribo por escribir,
sin más medida
que lo que dicta
el pensamiento al vuelo,
sin buscar un "me gusta"
ni un consuelo,
contemplando mi pueblo
desde arriba.
Me basta la corriente
de las aguas,
el silbido del viento
en la rendija,
el canto que los pájaros
y la sombra que el árbol
me cobija.
Qué felicidad
hallar esta quietud,
donde abrazar un tronco
es un regalo,
lejos del ruido,
del afán y el palo,
disfrutando de esta hermosa plenitud.
No hay lugar más bonito
en mi mirada
para observar el sitio
que me guía,
donde la soledad es mi alegría
y la mente descansa al fin calmada.
...............AlmaNegra
PD. Que esas palabras vuelen libres,
igual que la inspiración que las creó.