Bajo el ala de un sombrero curtido,
sucio y usado,
entre los surcos de tiempo y de calma,
asoma un brillo agradecido
que parece brotar desde el alma.
Manos que guardan
mil historias,
barba de espuma blanca
y de viento,
dibujan con gestos la gloria
de vivir el mejor momento.
Una mirada tras el cristal,
pinceladas de plata en el pelo,
un alma libre, original,
con los pies siempre lejos del suelo....
...... AlmaNegra.