“Floriscencia” (acrílico sobre lienzo, 80x60) representa un rostro femenino fragmentado en planos de color vibrantes, reflejando la dualidad y transformación de la identidad.
El fondo azul se llena de formas orgánicas y flores con ojos, símbolos de una naturaleza consciente que observa y conecta con el mundo interior. El halo dorado sugiere una dimensión espiritual, reforzando la idea de crecimiento y revelación.
La obra habla de florecer desde dentro: una evolución emocional donde lo humano y lo natural se funden en un mismo lenguaje visual.