Querido amigo Iván Karim,
En la sombra violácea de tu trazo,
donde la luz emerge en
destellos amarillos,
habita un rostro que nos mira
desde el abismo,
como un eco velado que despierta.
Tus barrocas geometrías
de tierra y óxido,
las esferas impasibles
que guardan el secreto del tiempo,
y esa cabeza atrapada en el marco
de hierro y pigmento,
nos hablan de la materia viva,
del fuego que transforma.
Hay en tus piezas una alquimia honesta:
El clavo, la varilla, la arcilla y el relieve, ensamblados no para adornar el mundo,
sino para revelar sus grietas y su fuerza.
Que la materia siga respondiendo a tus manos, que la oscuridad continúe alimentando tus colores.
Con profunda admiración y afecto.........
. ..................AlmaNegra