Bajo el palio
de un cielo indeciso,
donde el gris
se deshace en ceniza,
brota un fuego
que no pide permiso
y en el verde del campo
se enraiza.
Son amapolas,
estandartes de seda,
que alzando su rojo,
saludan al viento,
mientras el pueblo,
tras la alambrada,
se quedaanclado
en la piedra,
en su propio tiempo.
La colina se viste
de tallos y espigas,
susurros de hierba
que el aire despeina,
y entre las sombras
de sierras antiguas,
la flor más humilde
se siente la reina.
No hay oro en las torres,
ni lujos, ni prisa,
solo este incendio
que el agua no calma.
*Así es aquí la primavera*
una brisa que pinta de rojo
los ojos del alma....
........... AlmaNegra.