Os propongo un ejercicio desde el respeto. Si os apetece participar, compartid un acto del que hoy no os sintáis especialmente orgullosos y otro del que sí os sintáis profundamente orgullosos.
La idea no es juzgar ni dar lecciones, sino recordar que todos tenemos luces y sombras, y que ambas, forman parte de nuestra historia.
Escuchamos para comprender, no para juzgar 🤍🫂