Os habeis encontrado en la situación que en alguna relación que os empiece a ilusionar aparecen poco a poco comportamientos preocupantes (lo que se llama en inglés "red flags", o banderas rojas…), y miréis al otro lado? Incluso, quizás, habiendo venido de otra experiencia donde esto mismo habia pasado, y jurándote que no volverías a tropezar con la misma piedra dos veces, y siendo consciente de esa debilidad, cometes otra vez el mismo error?
Me hace pensar que de forma consciente o inconsciente, quizás algunos priorizamos la ilusión que sentimos al conocer a alguien especial, y decidimos tomar ese sufrimiento que sabemos que tarde o temprano nos van a causar, porque sentimos que la ilusión vale más.
Si habéis tenido esta experiencia, que lecciones positivas habéis podido sacar de ella? Se me ocurren muchas consecuencias negativas, como la desconfianza (en los demas y en tu propio juicio), el miedo a vincularse y a ilusionarse… pero me gustaría saber si alguien ha sacado algo positivo. Gracias por vuestra sabiduría colectiva :)