Os traigo un artículo reciente explicando el sobreentrenamiento, viendo exactamente qué es lo que ocurre dentro de nosotros cuando entramos en esta fase. Cuando no hay un equilibrio entre el estrés inducido de nuestros entrenos y la capacidad de recuperación de nuestro organismo. https://physoc.onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.14814/phy2.70766 Objetivo: Todos sabemos que entrenar produce mejoras... hasta que deja de producirlas. Pero, ¿qué ocurre realmente dentro del cuerpo cuando un corredor entra en un verdadero síndrome de sobreentrenamiento? Este artículo intenta responder precisamente a esa pregunta. Los autores revisan toda la evidencia científica disponible para explicar qué cambios se producen dentro del músculo cuando acumulamos demasiada carga de entrenamiento y no recuperamos lo suficiente. La idea principal del artículo es muy clara: El problema no está únicamente en el cerebro, las hormonas o la fatiga mental. El propio músculo deja de adaptarse al entrenamiento y empieza a funcionar peor Principales resultados Los autores concluyen que el sobreentrenamiento no aparece por una única causa, sino por la suma de varios problemas que terminan afectando al músculo. Entre los más importantes destacan: - El sistema nervioso deja de activar el músculo con la misma eficacia, por lo que cada vez cuesta más generar fuerza aunque las piernas parezcan estar "bien". - Las hormonas empiezan a responder peor al entrenamiento. Curiosamente, los autores explican que no existe una analítica capaz de decir si un deportista está sobreentrenado. Ni la testosterona, ni el cortisol ni ningún otro marcador sirven por sí solos para diagnosticar el problema. - Las mitocondrias, que son las encargadas de producir energía dentro de las células, comienzan a funcionar peor. El músculo sigue teniendo mitocondrias, pero producen menos energía y se recuperan con más dificultad. - Aparece una inflamación de bajo grado que se mantiene durante semanas o meses. Esa inflamación dificulta que el músculo repare los daños del entrenamiento y favorece que se degrade más tejido muscular del que se construye. - Como consecuencia de todo ello, el músculo pierde capacidad para adaptarse, cuesta más recuperar entre sesiones y el rendimiento empieza a caer aunque sigamos entrenando igual o incluso más.