Aquí os dejo un verso dedicado
a la serenidad que transmiten
esos rincones entre montañas:
Entre picos de rocalla
y un susurro de pinar,
guarda el pueblo
en su muralla
la quietud del verbo amar.
Piedra viva en las fachadas,
rojo vivo en el tejado,
calles viejas y empinadas
donde se frena el pasado.
Sube el cauce la frescura,
baña el viento los caminos,
y en la cumbre se dibuja
el descanso de los pinos.
........ AlmaNegra.