Obra realizada en Acrílico sobre cartulina
Una amiga de siempre me pidió pintar a su hijo de alguna manera diferente, con una mirada diferente, que no fuese fiel reflejo de una foto, que nunca se cansase de mirarlo y que siempre floreciese en su salón
Me lancé, creo que quedó interesante
Gracias a todos por valorar mi trabajo