Aprende a controlar lo que roba tu energía
Cuando sientas el impulso de realizar acciones que no son óptimas para tu energía —como distracciones innecesarias o hábitos que te restan enfoque y vitalidad— haz una pausa consciente. En lugar de reaccionar automáticamente, esfuérzate por sintonizar con las señales internas como los pensamientos, emociones o sensaciones corporales que preceden a ese comportamiento. A partir de esa observación, experimenta con pequeños ajustes: microcambios, gatillos mentales, una frase de poder, una pregunta o variaciones en tu entorno que te ayuden a recuperar el dominio de la mente y redirigir tu atención. La clave para un mayor dominio mental no está en la imposición, sino en la experimentación consciente para observar tus PEPPS y tu cuerpo que se liberan a conductas o acciones no propicias para mantener tu enfoque. Escuchar con atención a tu mente, y también a tu cuerpo te permite descubrir los factores ocultos que están dirigiendo tu pensamiento y tus conductas. Este proceso no sólo aclara lo que realmente quieres hacer, sino que te libera progresivamente de hábitos automáticos que han estado gobernando tu comportamiento sin que lo notaras. Recuerda lo que te compartí en Optimus, en mente entrenada para cambiar, "No podemos cambiar aquello que no observamos" Práctica hoy mismo esta observación y toma el control de tu mente.