Detrás de cada palabra se esconden las granitos de arena que he ido apilando para ti, para el futuro castillo donde habitarán nuestros miedos y jugarán a ser dos niños, que riegan la palabra para que florezca el verso, para que en el reverso de mis labios selles con saliva tu poema, me dices qué es la poesía ¿y tú me lo preguntas? te respondo que poesía eres tú, que cuando ríes el mundo lo hace contigo, te siguen golondrinas y calandrias, al nido donde crear el altar de nuestros latidos, de nuestros hijos. Mudo y de rodillas, me inclino a la física y química que un maravilloso día, se encargaron de conquistar nuestra desdicha.