Detrás de cada palabra
se esconden las granitos de arena
que he ido apilando para ti,
para el futuro castillo
donde habitarán nuestros miedos
y jugarán a ser dos niños,
que riegan la palabra
para que florezca el verso,
para que en el reverso de mis labios
selles con saliva tu poema,
me dices qué es la poesía
¿y tú me lo preguntas?
te respondo que poesía eres tú,
que cuando ríes
el mundo lo hace contigo,
te siguen golondrinas y calandrias,
al nido donde crear el altar
de nuestros latidos,
de nuestros hijos.
Mudo y de rodillas,
me inclino a la física y química
que un maravilloso día,
se encargaron de conquistar
nuestra desdicha.