En algunas relaciones de amistades, familias, parejas, grupos, etc... La lealtad se considera un valor muy importante. Sin embargo, a veces parece que ser leal implica aguantar, ceder o sacrificar las propias necesidades para no decepcionar a los demás.
¿Creéis que la lealtad debe tener límites? ¿En qué momento deja de ser una muestra de compromiso y se convierte en una forma de renunciar a uno mismo?
Cuál es tus experiencia, sobre dónde está esa línea?