Empieza una nueva semana y en ella vamos a seguir definiendo los pasos que debemos dar para fijarnos buenos objetivos, que son aquellos que podemos cumplir, con dedicación y esfuerzo, por supuesto.
La semana pasada hablamos de que los objetivos deben ser específicos, cuanto más nos alejemos de la ambigüedad, mejor.
Hoy vamos a ver que, además de específicos, los objetivos deben ser medibles. Es decir, que tienes que poder evaluar si estás avanzando adecuadamente o no. Para ello tienes que fijar el tiempo por semana que le vas a dedicar y debe ser concreto.
Ejemplos:
- 2 veces a la semana, una hora cada vez.
- De lunes a viernes, media hora al día.
- Martes y sábado, 45 minutos.
Todas las opciones son válidas, pero debéis elegir una, porque así, cuando termine la semana podréis saber si habéis cumplido o no con vuestra propia exigencia.
De esta manera podría tener un objetivo específico (S): Escribir una novela de 100 páginas.
Y medible (M): Para conseguirlo, me voy a sentar a escribir 40 minutos al día los viernes, sábados y domingos.
Tarea:
Seguid afinando vuestros objetivos con estos dos criterios: específico y medible.
¡Os leo en los comentarios!