Os muestro otra de mis obras: Luna de Hielo.
Hay noches en que mirar la luna es la única forma de sentirse acompañado. Como si al mirarla, una parte de ti recordara que también está hecha de ciclos, de mareas internas, de piedras que aun duelen pero ya no pesan igual. Nos mira desde lejos, pero siempre parece entender algo de nosotros.