¿Sabías que una sola mariquita puede llegar a consumir hasta 5.000 pulgones a lo largo de su vida? Son auténticas guardianas naturales de nuestros jardines y huertos. Y sí, aunque las veamos pequeñas y frágiles, su instinto depredador es implacable.
Una de esas especies que todos reconocemos al instante, pero que merece ser observada con calma.
Fijaos en la textura del exoesqueleto, en las gotas de rocío que aún recorren su superficie, en los pequeños pelos de sus patas… Son detalles que a simple vista ni siquiera intuimos, pero ahí están, esperando ser descubiertos. Este coleóptero de la familia Coccinellidae es probablemente la mariquita más emblemática de Europa. Sus siete puntos negros sobre el élitro rojo intenso no solo la hacen inconfundible, sino que actúan como señal de advertencia para posibles depredadores.
En la imagen se aprecia bien la forma compacta del cuerpo, el brillo característico del caparazón y el contraste cromático entre el rojo, el negro y el fondo suavemente desenfocado.
La imagen final es el resultado de apilar 84 fotografías, para conseguir una imagen nítida y llena de detalles.
📸 Image dates:
OLYMPUS OM-1
OLYMPUS 90mm MACRO F/3.5 IS PRO
FLASH GODOX V100 1/32
AK DIFFUSER
SPEED 1/100
DIAPHRAGM: F/7,1
ISO 200
84 HANDHELD IMAGES STAKED
2x MAGNIFICATION
Lightroom + Helicon Focus + Luminar Neo