, y hoy “debía” empezar la semana 2 del plan, salí de paseo y llegué al medio día y un poco cansada del viaje, miraba mi agenda y decía “Fuerza” y yo: pero si es lunes festivo, será que me levanto mañana más temprano? Será que no lo hago? Ah no pasa nada! Y creo que me tomo más tiempo inventar una excusa para no hacerlos, que haciéndolos tarde 30 minutos y se me fueron volando y recordé el ¿para qué? Y esta satisfacción tan fantástica de que no solo cumplí el plan si no que me cumplí a mi.