Cuando te dicen “hernia discal” y sientes que se acaba el mundo.
Tener dolor lumbar por una hernia o protrusión discal no es solo un problema físico.Es miedo, incertidumbre y la sensación de que tu vida, tal como la conocías, se rompe. Lo sé bien. Hace 18 años me diagnosticaron dos protrusiones en L3–L4 y L5–S1.Recuerdo ese momento como si fuera hoy: informes médicos, palabras técnicas, pronósticos confusos… y una idea muy clara en la cabeza: “Esto ya no se va a quitar”. "me voy a quedar inútil". El Cuando te dicen “hernia discal” y sientes que se acaba el mundono solo duele en la espalda.Duele en el ánimo, en el sueño, en la confianza en tu cuerpo.Te hace vivir en alerta constante, medir cada movimiento, desconfiar incluso de cosas tan simples como agacharte o girarte en la cama. Con los años entendí algo clave:👉 El dolor no es solo el disco. Es el sistema nervioso en tensión, el cuerpo en modo defensa, el frío interno, la falta de circulación y la desconexión con tu propia capacidad de autorregulación. Ahí es donde ITOTHERMIE cambió mi manera de entender el dolor lumbar. No como algo que hay que “forzar”, “colocar” o “corregir”, sino como algo que necesita calor profundo, tiempo, respeto y coherencia para que el cuerpo recuerde cómo equilibrarse. Después de pasar todo eso ,he tenido y criado dos hijos que ahora tienen 13 y 9 años. Existe vida después de la hernia. Este artículo no es una promesa milagro. Es un mensaje para quien hoy está asustado, bloqueado o cansado de probar cosas sin resultado: ➡️ Tu cuerpo no está roto.➡️ El diagnóstico no es una sentencia.➡️ Hay caminos que no pasan por el sufrimiento ni la lucha constante. Si estás aquí, en esta comunidad, no es casualidad. Aquí hablamos de dolor lumbar desde la experiencia real, con humo (el del incienso terapético), sin prisas y con criterio. Desde mi rincón, te envío todo mi calor.