Dios Madre
corazón del cielo y de la tierra,
fuego antiguo y luz del amanecer,
despierta en mí la verdad de mi espíritu.
Aquí y ahora, en este momento y en este lugar, sana mi alma, mi mente y mi ser...
Que toda sombra se transforme en claridad, y que mi corazón recuerde el camino de la conciencia...
Madre del fuego sagrado,
enciende en mí la fuerza de la vida,
la sabiduría del silencio
y la pureza del espíritu eterno...
Que tu energía descienda como luz, limpiando mis pensamientos,
sanando mis emociones
y abriendo mi visión interior...
Asciendo en espíritu,
en conciencia y en verdad.
Afirmo mi conexión con la tierra y el cielo, con el fuego interno y la luz universal...
Afirmo mi paz.
Afirmo mi poder.
Afirmo mi despertar...
Así es.
Así vibra.
Así florece mi espíritu...