"En el nombre de la Gran Madre Tierra y del Fuego Purificador, hoy convoco la verdad desnuda. Reconozco que la traición no vino para herirme, sino para despertarme; fue el espejo que me mostró donde mi confianza estaba puesta en lo humano y no en lo Divino. Acepto que mis justificaciones eran las cadenas que mantenían vivo al falso yo (Ente Generador De Oscuridad) que se cree víctima y se aferra al dolor. Hoy suelto la necesidad de tener la razón, suelto la necesidad de ser comprendido y suelto la carga del pasado. Invoco ahora la Muerte Sagrada del Ego. Que se queme en la hoguera de la verdad todo aquello que ya no soy. Que muera el orgullo, que muera el rencor, que muera la ilusión de control. De sus cenizas nace mi ser verdadero, libre, ligero y poderoso. Lo viejo muere para que lo nuevo pueda florecer. Así es, y así se cumple." Que este mensaje te sirva como herramienta de liberación y transformación profunda.