Cuando cuerpo y mente dejan de cuidarse por separado hay un momento en el que cuidarnos empieza a significar algo más que entrenar, comer bien o descansar cuando entendemos que todo eso no funciona por partes, que nuestro cuerpo y nuestra mente están continuamente hablando entre sí y que la verdadera sensación de bienestar aparece cuando ambos empiezan a ir en la misma dirección. Muchas de las cosas que hacemos para cuidar nuestra salud física son también de las más importantes para cuidar nuestra salud mental…Dormir bien, alimentarnos de forma adecuada, movernos, respetar la recuperación y sostener una rutina no solo construyen un cuerpo más fuerte; también influyen en la manera en la que pensamos, gestionamos el estrés, nos concentramos y atravesamos las exigencias de nuestra vida. Por eso merece la pena dejar de mirar el ejercicio únicamente desde lo visible. Sí, entrenamos músculos, mejoramos nuestra condición física y cuidamos nuestra composición corporal, pero el movimiento también participa en cómo responde nuestro organismo al estrés y en procesos cerebrales relacionados con la memoria, el aprendizaje y la capacidad de adaptación. Una de las sustancias implicadas es el BDNF, una proteína que suele explicarse como una especie de “fertilizante” para el cerebro porque favorece un entorno en el que nuestras neuronas pueden adaptarse y establecer nuevas conexiones. Y cuando entendemos esto, la mirada cambia. Moverse deja de ser solo una tarea dentro de una rutina y empieza a convertirse en una forma mucho más completa de cuidarnos, una sesión de fuerza, una caminata, nadar, trabajar movilidad o simplemente mantenernos activas pueden estar haciendo mucho más por nosotras de lo que vemos en el espejo. Estamos cuidando fuerza, autonomía y masa muscular, por supuesto, pero también claridad mental, capacidad de regulación y la forma en la que queremos seguir viviendo dentro de nuestro cuerpo con el paso de los años. También hay algo importante en aprender a ajustar. Cuidarse bien no significa exigirse más, sino entenderse mejor.