TUTORIAL: como atrapar una mosca con arco de CAZA
Hola, mis queridos artistazos. Hoy vengo con un tema un poco "tostón", ¡jajaja! Os comparto este dibujo que hice hace tiempo como encargo. Esta pieza marcó un antes y un después en la forma de ver mi propio proceso. Me preguntan mucho cómo soy capaz de llevar varios trabajos a la vez, y la respuesta no tiene misterio: tiendo al desorden y a la dispersión (como siempre os he compartido). Durante mucho tiempo peleé contra eso, pero no funcionó. Quería mejorar en mi trabajo y entendí algo simple: si quiero avanzar, tengo que trabajar mucho. Mucho no... muchísimo. Como en cualquier oficio. Para mí, algo IMPORTANTÍSIMO es entender cómo funciono a nivel mental, físico y espiritual. Observar mi propio funcionamiento fue mucho más útil que intentar disciplinarlo a la fuerza. En los dos últimos años he interiorizado algo que quiero compartir por si a alguien le sirve: la desconexión entre el "deber ser" técnico y la realidad biológica de cada uno. A menudo confundimos este choque con falta de talento, y caemos en estos errores: - Confundir intensidad con constancia: A veces trabajamos por ráfagas (un día mucho, luego nada). Pero el trabajo no se construye con picos emocionales, sino con continuidad. trabajar mucho es aburrido muchas veces: la mejora aparece cuando uno insiste incluso sin ganas (lo hemos oído mil veces, pero es verdad). - Querer resultados antes de tiempo: Buscamos que la obra "salga bien" demasiado pronto y eso solo nos bloquea. Al principio, sin herramientas, queremos controlar el resultado. El control sin base genera frustración. Mirad a Iria, por ejemplo: ha mejorado una barbaridad con constancia y hoy su trabajo se reconoce a simple vista por sus trazos y colores. - Rechazar el error: Evitamos fallar o lo disimulamos. Pero el error no es un accidente, es el material principal; es oro puro. Quien no analiza sus errores, repite sin saber por qué. - Cambiar de dirección por incomodidad: Hoy una idea, mañana otra. No por exploración real, sino porque abandonamos justo cuando el trabajo empieza a exigir esfuerzo. Esto da sensación de movimiento, pero no construye ni obra ni carácter. ( este error se volvió mi dolor de cabeza) - Depender de la motivación: "Hoy no estoy inspirado". Eso es cierto, pero irrelevante. El avance real empieza cuando trabajas sin inspiración; de hecho, casi siempre la inspiración aparece trabajando, no antes. ( y esto... aburrido tambien por que lo hemos escuchado mucho, pero es verdad) - Imitar sin digerir: Se copia el estilo o la estética ajena. Es útil al principio, pero si no se procesa, se convierte en una forma de esconderse (confieso que yo sigo un poco en este limbo). - No observarse a uno mismo: Este es el punto clave. Intentamos aplicar métodos de otros sin entender nuestra propia cabeza. Ahí aparece el choque entre disciplina y naturaleza. Si intentas "pintar 8 horas en silencio" porque lo hacía un referente, pero tu cerebro es hiperactivo y necesita estímulo, vas a sentir que "fallas". No falla tu talento, falla el método aplicado a tu naturaleza. Mucha gente deja de crear por este punto. - Pensar que el problema es personal: El famoso "no valgo". Es peligroso. La mayoría de los bloqueos tienen que ver con el proceso, no con la capacidad.