Creo que el valor artístico de una obra no puede depender de la vida personal del autor, hay innumerables obras maestras en poesía, literatura, pintura, música..., hechas por seres horrendos pero sus obras siguen siendo impresionantes. Otra cosa es que cada uno vea, escuche o lea a quien quiera según sus valores pero si no separásemos y desecháramos las obras por la manera de actuar de las personas, nos perderíamos obras inconmesurables, auténticas joyas.