Emociones, siempre emociones.
He escrito 108 millones de textos publicitarios y cada día escribo más. He probado de todo. Enfocar un email haciendo tal cosa, hacer un cierre haciendo hincapié en otra cosa y así sucesivamente. Hay cosas que siempre se repiten. Tengo que hablar del problema, de la promesa, poner prueba, no demostrar necesidad, hablar sin tecnicismos, ser entretenido y emocionar. Tengo que emocionar. Tienes que emocionar. A veces, hay alumnos que me dicen que sus clientes no quieren emoción. Que venden clavos o elementos financieros y cosas así y solo quieren lógica. Mi experiencia me dice que estos clientes están siempre equivocados. El marketing castrado de emociones siempre está equivocado. Siempre. No hay debate posible entre lógica vs. emoción. Tienen que estar las dos. Sin más. Y si hay que apostar por una de las dos, será la emoción. Aquí te dejo algunas de las emociones que mejor me han funcionado a lo largo del tiempo. Aplícalas a tu copy, ya sea total o parcialmente. Por ejemplo, un email puede ir exclusivamente de una emoción o un email puede ser lógico pero el final toca una emoción concreta. Me gusta dividir el copy en bloques de contenido, haciendo que en un webinar/carta de ventas/ lo que sea haya diferentes partes de contenido que toquen diferentes emociones. Pues aquí te dejo algunas de las mejores. Hay otras, claro. Pero solo con estas puedes construir un imperio. - Miedo - Culpa - Orgullo - Codicia - Amor MIEDO: Se suele decir que… El miedo a la pérdida impulsa a las personas de maneras que ningún otro atractivo puede lograr. Estoy 100% de acuerdo. Puedes hacer una campaña únicamente basada en el miedo y ganarás el 90% de las veces. El miedo a la pérdida. El miedo a seguir como estás y no cambiar tu vida. El miedo a que tus circunstancias cambien por XYZ y pierdas tu status quo. El miedo a no vivir la vida como merece ser vivida. El miedo a que no te quieran o ser insuficiente. El miedo a perder un precio o bonus. El miedo… Es fácil de entender.