Planteo un debate súmamente interesante. Ahora mismo está muy de moda hablar de esto.
Personalmente, aunque respeto cualquier opinión, me parece una excusa para no hacerse cargo parcialmente de uno mismo. Evidentemente por el efecto de nuestras hormonas existen ciertos comportamientos inherentes a nuestro género que no podemos reprimir. Es una cuestión biológica. Pero creo que existen personas que de manera consciente o inconsciente utilizan este concepto de la energía masculina o femenina para justificar esteucturas de pareja anacrónicas o para huir de la propia responsabilidad en la toma de según qué decisiones dentro del ámbito de la pareja o de sostener emociones que carga sobre el/la cónyuge.
¿Qué opináis?