🌿Que este lunes empiece con calma, o al menos con la intención de encontrarla.
Hoy quiero preguntarte algo que puede parecer un poco raro al principio...
¿Recuerdas algún momento en tu vida en el que hacer algo con las manos — dibujar, escribir, coser, pintar, modelar, lo que sea — te dejó con una sensación diferente? No de haber creado algo bonito, sino de haber... soltado algo.
Como si aquello que llevabas dentro hubiera encontrado por fin por dónde salir.
A mí me pasó en un momento en el que las palabras ya no me alcanzaban. Y recuerdo perfectamente la sorpresa. No lo esperaba en absoluto.
Lo que descubrí entonces es algo que llevo integrando en mi trabajo desde hace años, y que para mí es uno de los caminos más honestos que conozco para llegar al cuerpo cuando la mente está demasiado ocupada.
No voy a contártelo todo hoy 🙂
Pero sí quiero preguntarte: ¿tú has vivido algo así alguna vez? ¿Un momento en el que crear, de la forma que fuera, te ayudó a respirar mejor?
Cuéntame aquí abajo, tengo muchas de ganas de leerlo 🌱