(English version below) Últimamente anduve pensando en las similitudes entre el ejercicio físico y el aprendizaje de idiomas. La mayoría de la gente va al gimnasio dos o tres veces por semana, o practica algún deporte una o dos veces por semana. Esa es toda la actividad física que tienen. Y parece suficiente como para cuidar el cuerpo. Hace poco escuché sobre Jerzy Gregorek y su esposa Aniela, que crearon un método llamado The Happy Body. Es una rutina diaria, de unos 30 minutos, enfocada en desarrollar fuerza, flexibilidad y velocidad. Que sea diaria tal vez puede sonar a mucho. Pero a ellos, y a muchas otras personas, les dio muy buenos resultados. Creo que la misma idea aplica al aprendizaje de idiomas. Solemos creer que una o dos clases por semana alcanzan para mantener el español (o el idioma que estés aprendiendo) en forma. No practicamos todos los días. No porque no creemos que funcionaría, sino porque eso es lo que vemos hacer a los demás, o lo que nos dijeron que es normal. A veces tenemos épocas un poco más intensivas. Tal vez te estás preparando para un viaje, o estás en Colombia, México o España tomando clases todos los días, incluso varias horas por día. Eso te dura unas semanas. Después volvés a tu casa y retomas la rutina de una clase semanal. ¿Pero qué pasaría si le dedicaras 30 minutos por día al español, durante años u años? ¿Qué pasaría con tu español? Hay algo más que noté del método Happy Body: es una rutina que cualquiera puede hacer en su casa, con mínimo equipamiento o elementos. ¿Qué pasaría si armaras algo parecido para ejercitar tu español? Algunas preguntas para considerar: • ¿Qué significaría para vos tener un español rápido, fuerte y flexible, el equivalente a un cuerpo rápido, fuerte y flexible? • ¿Cómo estructurarías una práctica diaria? • ¿Qué te ayudaría a sostenerla todos los días? • ¿Qué te gustaría desarrollar en esos 30 minutos: lectura, escucha, escritura, conversación…? Si tenés ganas mandame tus respuestas. Estoy juntando ideas para un recurso que ayude a la gente justamente con esto: 30 minutos por día (o el tiempo que elijas) de práctica real de español.