Porque da miedo dejar lo conocido, aunque duela. Da miedo empezar de nuevo, fallar, no saber qué viene después. Pero nadie habla de algo importante: la vida cambia justo después de ese pequeño instante en el que decides intentarlo aun con miedo.
No tienes que correr. No tienes que tenerlo todo resuelto. A veces, avanzar solo significa dar un paso más que ayer. Y créeme… muchas veces, el inicio de algo hermoso comienza exactamente ahí: en el paso que casi no te atreves a dar.