La industria del gaming está enfrentando un problema creciente: desarrollar videojuegos nunca había sido tan costoso.
Según reportes recientes, muchos juegos AAA pueden superar los 300 millones de dólares, y ni siquiera vender millones de copias garantiza recuperar la inversión.
Gran parte de estos altos costos se concentran en países como Estados Unidos y Canadá, donde se desarrollan muchos de los grandes proyectos y los gastos de producción son más elevados.
Esto está obligando a la industria a replantear su futuro…
¿Veremos juegos más caros o cambios en cómo se desarrollan?