Nadie comprende al hombre que abandona
el sitio donde todo le sonríe;
hay algo casi absurdo en quien decide
que cambia la victoria por la lona.
Pudo tener su vida más ligera,
vivir con honores, como es debido;
pero escogió quedarse en la trinchera
y darle dignidad a los vencidos.
Hay hombres que persiguen la grandeza,
confunden el dinero con la gloria;
el champán es más acre ante el olvido.
La vida siempre apremia las proezas;
a veces quedarse es hacer historia:
i per això Lewandowski t’estimo.