Me siento con calma. Normalmente ciertas situaciones sentía como mi cuerpo se alteraba. Hoy esas mismas situaciones mi cuerpo reacciona diferente y permanece en calma. Los pensamientos negativos han disminuido considerablemente.
Por otro lado, tengo molestias gastrointestinales, disminución de apetito y malestar general. Alguno de los compañeros parece que experimento algo parecido.