Hoy estuve con Mitch haciendo un nuevo roleplay basado en una conversación real que tuve con un prospecto.
Después revisamos juntos los mensajes que fui enviando y los analizamos usando la estructura de ventas NEPQ. Fuimos viendo qué partes estaban bien, cuáles podían mejorarse y cómo hacer preguntas que ayuden al prospecto a responder con más claridad, sin llevar la conversación hacia donde uno cree que va.
En comparación con la clase anterior, me sentí mucho más tranquilo y siguiendo mejor el proceso. Tanto Mitch como yo notamos una mejora importante, y eso me motiva a seguir practicando.
El aprendizaje que más me llevo hoy es este: respetar la estructura con calma y no poner palabras en boca del prospecto. Tengo que trabajar con lo que realmente dice, no con lo que yo interpreto o supongo. Parece un detalle, pero cambia por completo la calidad de la conversación.
Cada práctica me hace entender que vender no es hablar más, sino escuchar mejor.