Episodio completo solo en la escuela de estoicismo.
Hace tiempo, estudiando la marginación social, se me quedó grabado algo a fuego: la gente me decía que lo peor era que nadie les mirara a los ojos. Que pasaran por su lado como si no existieran.
En el episodio de esta semana de Diario de Estoicos, os hablo de esto y de una visita que me rompió los esquemas: el "Colegio Milagro".
Imaginad un colegio con 500 niños y un director que parece todo menos un director convencional. Pianista, con el pelo largo, actitud "heavy metal"... Un tipo auténtico.
Y ahí entendí la diferencia entre tener un cargo y tener autoridad moral.
Grabando este episodio con Carlos, reflexionamos sobre tres cosas que aplico (o intento aplicar) cada día:
La autenticidad es el único liderazgo sostenible. Ese director no necesitaba imponerse porque su verdad hablaba por él. Los niños huelen la mentira a kilómetros; los equipos y los clientes, también.
La "Presencia Total". Es la técnica más potente que uso en mis mentorías. No se trata de dar el mejor consejo, sino de ofrecer una escucha tan compasiva y libre de juicio que la otra persona se sienta segura para sanar.
Mirar a los ojos es un acto de virtud. Dejar de ignorar al que tienes enfrente (sea un alumno, un empleado o alguien en la calle) es el primer paso del estoicismo aplicado.
Este no es un episodio de teoría. Es un episodio sobre conexión humana real en un mundo que va demasiado rápido.
Si alguna vez has sentido que hablas pero no conectas, o que "mandas" pero no lideras, escuchad este rato de charla.
🎧 El episodio 46 ya está disponible (os dejo el enlace en el primer comentario).
Un abrazo, Alberto.