No tienes que tener todo en orden.
Muchos creemos que hay que tenerlo todo bajo control. Que hay que “hacer”, “conseguir”, “llegar”.Como si la vida fuera una lista de tareas y si no la completas te quitan puntos. Y a veces el problema no es que te falte hacer. Es que te falta ser. Porque cuando eres, haces.Y cuando haces, tienes. Déjame explicártelo con poesía de barrio: Si eres una persona que se equivoca, aprende, se cae y se levanta… estás viviendo.Estás colaborando con la vida, no compitiendo contra ella. No tienes que llegar a “ningún sitio” en un tiempo exacto.Esto no es una carrera. Luego llega lo que llega. A veces no es la casa perfecta.A veces no es el trabajo estable.A veces no es la “vida hecha” que te vendieron como si fuera el pack básico de adulto. Y entonces miras atrás y te entra la rabia: “Me equivoqué.”“Perdí tiempo.”“Dejé cosas a medias.”“Me desvié.” Hoy quiero decirte una frase que me habría salvado muchas noches: Todo está bien.Solo que aún no lo sabes. Lo jodido.Lo que no viste.Lo que dejaste de hacer.Y hasta las estupideces que decidiste… Todo eso está bien.Bien para ti. Porque estás forjando la espada a golpe de martillo. Te dejo este vídeo para que lo veas claro: Y si quieres trabajarlo de verdad (miedos, control, esa necesidad de “tenerlo todo atado”), te dejo también el libro: Miedos No estás tarde.Estás vivo. Un abrazo,Alberto Bosquet Virtus & Honor