¿Que estaba pasando cuando escuchaste por primera vez la VOZ DE TU GUIA?
El día que escuché por primera vez la voz de mi guardián, de mi guía, fue en agosto del 2001. Ese día, mi hermana, mi hija y yo íbamos camino a visitar a nuestros padres, a una ciudad que se encontraba a dos horas y media de donde vivíamos. Durante el trayecto, Anayanzy, mi bebé de apenas ocho meses, comenzó a llorar con una desesperación que me inquietó profundamente. Llegó un momento en el que estuve a punto de sacarla de su silla de viaje. En cuanto puse mi mano sobre el seguro del cinturón de seguridad, escuché claramente una voz masculina, grave, pero increíblemente dulce, que dijo: “¡NO, DÉJALA!” En ese instante sentí una profunda paz y una ligera calidez en el pecho. Entonces comprendí que quizá mi bebé solo necesitaba sentirme cerca. Lo único que hice fue reclinar completamente el respaldo de mi asiento hasta quedar justo al lado del portabebé. Anayanzy se calmó al instante. Casi inmediatamente después, el automóvil volcó en una curva de la carretera y cayó hacia un barranco. El techo del carro quedó completamente destruido del lado del copiloto… del lado donde iba yo. En ese momento comprendí que mi guía nos había cuidado de la muerte, al no permitirme sacar a mi bebé de la silla de seguridad. Gracias.