Con Yalah Yalah aprendí algo que ningún libro me enseñó.
Crecer rápido sin entender al cliente no es éxito.
Es escalar un problema.
Cuando empezamos a construir Veroflow, prometí no cometer el mismo error.
Antes de escribir más código, salimos a hablar con contadores.
Escuchamos.
Tomamos notas.
Cambiamos funcionalidades.
Y repetimos el proceso una y otra vez.
Descubrimos que el problema no era calcular impuestos.
Era todo el trabajo repetitivo que los rodea.
Empresa por empresa.
Mes tras mes.
Eso es lo que estamos intentando resolver.
Todavía estamos aprendiendo.
Mientras sigamos construyendo, seguiremos aprendiendo. Ese probablemente sea el trabajo más importante de un emprendedor.
Cuál fue la lección más valiosa que te enseñó uno de tus clientes?