La semana pasada hice un esfuerzo para responder a tu sugerencia. Ofrecer a tres colegios mi metodología de mediación artística situada. Bien, alcancé a llegar a dos. Uno a través de una persona que conocí en un curso de Finanzas StartUp, y el otro fue con un director de escuela municipal con quien tuve una reunión presencial, por otra cosa, y cuando se la presenté, me dijo que se la mostrara a la UTP de vuelta de vacaciones para ver qué podían hacer. Me di cuenta de algunas cosas con este acercamiento.
- Las vacaciones de invierno son un factor que no consideré. Lo que me recordó incorporar los factores externos en mi modelo de negocios.
- El trabajo de cuidados y doméstico acaparan mucho de mi tiempo y, por tanto, tengo que realizar un orden estratégico para hacer lo mismo con menos esfuerzo.
- A la salida del colegio, ver a los niños, y conversando con el director me di cuenta cuál es el problema al que debo dirigirme.
- Y, lo más importante, tengo que retomar la "garra" que tenía cuando joven, esa audacia que tenía para correr riesgos y desafiar los cánones establecidos. Quería cambiar el mundo y estaba segura de que podía; pero con el tiempo esa determinación se fue apagando en el día a día, y con la maternidad me volví más cautelosa.
Creo que me he autocensurado por demasiado tiempo para no incomodar a los demás. A veces somos nuestros mayores críticos. Romperé las cadenas de la cotidianidad y me superaré, saludos.